/ noviembre 2, 2020/ Uncategorized

Ha muerto Javier Reverte y voy a echar mucho de menos los libros que no ha escrito. Viajero y escritor aprovechaba cada huída de la rutina para hablarnos de literatura, de escritores, de gente y de paisajes. Leer sus libros es asomarse a la historia de cultura de allí por donde pasaba y de la nuestra. Siempre mordaz y siempre agudo observador, gracias a él he descubierto mis ganas ocultas de conocer África, o el amazonas, o el ártico. He paseado con él por la Sicilia de Lampedusa, el Mediterráneo de Homero, el Nueva York del jazz y la Roma eterna. La mejor forma de rendirle homenaje es leyendo sus libros. Gracias por todo y buen viaje.