/ octubre 5, 2019/ poesía, Reflexiones/ 0 comentarios

Hoy más que nunca me acuerdo del poema de Ángel González:

REVERBERA LA MÚSICA EN LOS MUROS…

Reverbera la música en los muros

y traspasa mi cuerpo como si no existiese.
¿Soy sólo una memoria que regresa

desde el cabo remoto de la vida,

fiel a una invocación que no perdona?
Música que rechazan las paredes:

solo soy eso.

Cuando ella cesa también yo me extingo.
                  Ángel González

Es hermoso pensar que somos el reflejo de la música, pero también es terrible, pues apenas queda eso de nosotros, poco más que un recuerdo.

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